jueves, 28 de julio de 2011

BASTIEN VIVÈS, EL PICASSO DE LA NOVELA GRÁFICA

Empiezo por el final. Una imagen. Una página sacada de “Polina”, la última obra de Bastien Vivès publicada en Francia y traida con gran rápidez a España gracias a la labor de Diábolo Ediciones.
Aislada y fuera de contexto, alguien podría hablar de mal dibujo, de trazos infantiles y carencia de la sal gráfica que, supuestamente mueve a la lectura de un cómic, tebeo o novela gráfica.

Sin embargo ver y leer la soltura visual de esta otra imágen, sacada de “Ellas”, también publicada por Diábolo aquí hace apenas dos meses, demuestra lo contrario:


Lo más curioso es que “Ellas” fue su primera obra publicada y no al revés...

Si eres de los que aún no conocías a Vivès, hay otro dato revelador en la biografía de este dibujante parisino: sólo tiene 27 años. Y ahí es donde, leida toda su obra publicada en España por Diábolo, me resulta imposible negar la genialidad de este aparentemente tímido autor, ganador del premio “Essentiel Révélation” en Angoulême por su obra más vendida, aclamada y leída, “El gusto del cloro”. Puede que haya quien piense que exagero un poco, pero cuando pienso en Vivès no puedo dejar de recordar a Picasso. Fuera de la fama de este pintor universal, nunca pude entender el cubismo hasta que descubrí cómo pintaba y dibujaba Picasso cuando era niño. Eso es: era un excelente retratista y pintor realista del natural. De ahí el mérito de lo que experimentó después. Y ahí es donde veo a Vivès. “Ellas” fue una primera obra donde quedaba patente su mayor preocupación: contar historias cotidianas, siempre sobre relaciones entre jóvenes en un mundo tan real como el que todos vivimos y sentimos. Su presentación la hizo con un dibujo de línea clara sin embargo ya muy definido con un toque propio.

“El gusto del cloro” es un experimento visual increible donde de nuevo una historia de amor no exteriorizado sirve de excusa a una paleta de colores y una dinámica que explica los premios y que guste a quien lo descubre.

En su “trilogía del amor” llegan después “En mis ojos” y “Amistad Estrecha”. El primero parece un cuaderno de apuntes, esbozado apenas con lápices de colores y figuras sugeridas más que trazadas; mientras que “Amistad Estrecha” es un denso pero interesante paisaje de línea clara, dibujos intencionadamente desenfocados y cuadros de color que nos detienen a veces durante varios minutos en una única página.

En todos estos libros, Vivès se mueve y maneja a sus personajes con el dinamismo preciso de un storyboard donde apenas sobra una línea para narrar cada situación, a veces tan explícitas como un cuadro realista, otras con una difusión propia de un sueño surrealista.

Y ahora llega “Polina”, una de sus obras más extensas, donde Vivès avanza un paso más en su consendación de la narración con líneas aún más simples, borrones en muchos casos, en un relato donde crecemos con la protagonista a través de un sin embargo detallado despliegue de situaciones dibujadas en negro y gris, utilizando los huecos y brillos del blanco de la página, rozando expresar ideas con el mínimo esfuerzo y a la vez una estructura que no falla. “Polina” es el cuento de una niña que sueña con ser bailarina de ballet clásico y que tiene la suerte de conocer a un profesor de renombre que sigue los pasos de su destino mientras la niña se hace mujer, vive, sufre y acaba siendo ella misma. Personalmente lo leí de un tirón sin poder abandonar la historia hasta el final. Vivès estructura tan bien el guión como la enorme cantidad de páginas sin diálogos o palabras, donde su dibujo sugiere con sencillez más que el exceso de líneas. Leo a Vivès rozando su cubismo expresivo en un medio donde prescindir de límites marca la diferencia, ya hablemos de guionistas que han revolucionado el medio o de dibujantes que hayan transgredido los límites hasta ser únicos. Vivès desde luego lo es. Y solo con 27 años. No quiero imaginar lo que puede ofrecernos si sigue basando su obra en lo que por fortuna disfrutamos: trabajo.

Por cierto, no puedo acabar de hablar de él sin mencionar el proyecto en que ha sido en especial dibujante: y es que también hace poco llegó a las estanterías de las librerías la tercera y última entrega de “Por el Imperio”, donde Vivès se atreve con una historia de romanos desde luego diferente a la moda historicista que ha invadido en los últimos años series de televisión, decenas de libros, películas e incluso numerosos tebeos como “Murena” o “Las Aguilas de Roma”. Y una vez más, acompañado aquí por el guión de Merwan, el dibujante se explaya en su habilidad creando un universo especialmente fantástico en este último libro. Baste decir que nunca había visto nada parecido a algunos de los detalles o criaturas que aparecen en este volumen titulado “La Fortuna”.

Desde luego un autor del que descubrir y disfrutar toda su obra ahora que el verano nos deja algo de tiempo. Si buscas a un autor europeo original y diferente a lo que estás acostumbrado a ver, te lo recomiendo.
"ELLAS", "POLINA" y "POR EL IMPERIO III. LA FORTUNA" han sido publicadas en España por DIÁBOLO EDICIONES.

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