jueves, 27 de septiembre de 2012

NUEVO TEBEO DE JOSÉ LUIS MUNUERA, "WALTER EL LOBO", CON ENTREVISTA INCLUIDA



"WALTER EL LOBO"
JOSÉ LUIS MUNUERA
La primera vez que tuve la suerte de poder disfrutar de la nueva obra de José Luis Munuera editada en castellano fue en el Metro. No pude resistir la llamada de su portada y de hojear el impecable integral de Dib Buks, que reúne las tres historias del personaje hasta ahora publicadas. De hecho apenas ver el dibujo y colores hace inevitable la lectura para un libro y un personaje que se vive por los ojos. Y es que su autor, aparte de hacer de Walter un entrañable lobo que se comunica sin necesidad de una sola palabra, ha reunido en tres historias breves, que se hacen cortas a más no poder, todo recurso imaginable del tebeo para arrastrarnos a una experiencia donde es imposible no reírse y disfrutar del dibujo puro del que para mí es uno de nuestros mejores talentos actuales. Versátil en todo género imaginable y después de haber disfrutado por partida doble de que fuese un español el autor de algunas de las mejores historias recientes del personaje de Spirou, “Walter” no es sólo una lectura recomendada, sino un ejercicio mental saludable que no deja indiferente. De trazo insuperable, la risa está asegurada.

 ENTREVISTA CON JOSÉ LUIS MUNUERA
¿Cómo y cuándo surge la idea de “Walter” después de historias tan “serias” y personales como “El juego de la luna” y “Fraternity”?
Precisamente, después de “El Juego de la Luna”, y visto que fue acogido con un sorprendente éxito de crítica y público, sufrí una suerte de miedo a la madurez, de terror de la seriedad y me propuse, muy a propósito, hacer el tebeo más tonto del mundo. Sin coartada, sin excusas, hacer un tebeo por hacer un tebeo, puro hedonismo. Así que me puse a lo tonto, y a lo tonto hice tres álbumes del tirón, divirtiéndome en el proceso sin moderación alguna.
Personalmente me parecen las páginas y personajes más vivos y dinámicos que he leído desde que vi por última vez una película de dibujos animados; es decir, el aspecto y tono de cartoon de este álbum, ¿no te ha hecho plantearte llevarlo al formato que le parece natural de dibujo animado? Es una opinión igualmente personal: el Correcaminos siempre me ha aburrido, pero con el segundo tomo de Walter,“Hambre de zorro”, hacía tiempo que no me reía tanto…
Bueno, te lo agradezco, pero lo que intento precisamente es sacar el máximo partido que mi triste talento me permite de los recursos que son específicos del tebeo, intraducibles a otro medio. El segundo álbum, dedicado a los maestros de la Termita Terrace, es claramente un homenaje a los cartoons de la Warner, con Chuck Jones en cabeza. Un esquema argumental sencillísimo (un protagonista y un antagonista… ¡que es en realidad el protagonista!) y una sucesión de gags que no dejan de ser variaciones sobre el mismo tema. Es un ejercicio más complicado de lo que se diría a priori, y hay que ser muy selectivo con los gags, rechazando la mayoría de lo que le viene a uno a la cabeza. Por otro lado, es un tebeo prácticamente mudo, y el poco diálogo que hay, hay que cuidarlo, pero sin exagerar… francamente divertido de hacer, oiga.
Leyendo el tercer tomo, “El anillo mágico”, me pasó algo parecido: desde “El Señor de los Chupetes” de Jan no me había reído tanto con una parodia acerca de la obra de Tolkien. En tu caso, ¿a qué obedeció escribir tu “versión” de la historia? Sobre todo ahora que volverá a ponerse de moda con el estreno de “El Hobbit”.

Precisamente “El Señor de los Chupetes” es la historieta que me hizo descubrir el talento de Jan, siendo muy crío, en las páginas de Mortadelo. Quizá algo de recuperar aquella sensación hubo en la decisión de hacer una parodia de “El señor de los anillos”, pero en el fondo, ya en la época de “Merlín”, siempre estuvo ahí esa idea. Por otro lado, con cada historia de Walter intenté hacer un tipo de comedia diferente: una sátira con el primero, una comedia física, slapstick, con el segundo, una parodia con el tercero… Para parodiar algo bien hay que quererlo mucho, y yo “El Señor de los Anillos” lo he leído un porrón de veces. Ahora que sale la versión de “El Hobbit” de Peter Jackson, espero que uno de cada dos espectadores compren mi tebeo de modo que Ricardo Esteban y yo podamos comprarnos una casa en las islas Caimán y retirarnos a jugar al dominó.
Tuve la suerte de estar presente en la presentación de tu primera novela en Madrid, aunque muchas de las conclusiones que sacaste allí, rodeado de talentos como Carlos Pacheco, Kenny Ruiz o el propio Juan Díaz Canales, no resultaban muy halagadoras para el medio del tebeo en España. Con la que nos está cayendo por todas partes y aunque el IVA aún no haya tocado al libro, ¿eres capaz de ser optimista de cara al futuro?
Soy optimista por pura cabezonería y porque, aunque se ha anunciado la muerte de los tebeos una y otra vez, parece que no se acaba nunca la agonía (y tanto mejor). Es evidente que los tebeos ya no son un producto cultural que interese a una mayoría, a una masa de público. Se ha convertido en un producto para una minoría muy selecta e incluso en los grandes mercados parece que esa es la dinámica. Sin embargo, aguantaremos el tirón como Jabatos, porque no nos queda otra y porque hacer esto es lo mejor que le puede pasar a uno.
Volviendo a “Walter”, ¿Qué reacción tuvo el público en Francia y cómo esperas que sea acogido en España?

No estoy muy al tanto de la reacción que provoca mi trabajo, si no es en el contacto directo en las sesiones de firmas: da la impresión de que la gente se lo ha pasado bien leyéndolo, que era la ambición del asunto. En España, espero que la publicación del libro me proporcione un sillón en la Real Academia de las Letras, para poder así introducir en el diccionario palabras importantes como “cojoño”, que, por alguna razón, aún no forman parte del Castellano oficial.
¿Habrá más historias en breve?
Depende de la disponibilidad de tiempo. Por el momento, lo que resta de 2012 y todo 2013 están bloqueados por otros proyectos, pero después, ¿quién sabe, a parte de la Sombra?
Con todo tipo de experiencias en viñeta, ¿qué resulta más agradecido: ilustrar historias cortas como las deWalter con posibilidad de continuar con el personaje siempre que haya editorial y audiencia o bien ilustrar ambiciosas novelas gráficas que, vendiéndose bien, te consigan mayor reconocimiento profesional si cabe?
Cada cosica tiene su aquel. A mí tanto me da a gozar un tebeo por el tebeo, como “Walter”, como un novelón, como una de pura aventura… Intento ser tan ecléctico como autor como lo soy como lector. No tengo un plan de carrera, así que voy haciendo según me va pidiendo el cuerpo.
¿Qué es lo próximo con lo que vas a sorprender a tus seguidores?
Por lo pronto, en Octubre sale en Francia el primer álbum de una serie de fantasía medieval escrita por el dicharachero Jean Dufaux. Hay un peplum con Jean David Morvan durmiendo el sueño de los justos hasta que llegue el momento de la resurrección, y unas cuantas cosillas más en la cola de salida…
¿Te ves emigrando definitivamente a los países en que, de momento, se publican inicialmente tus historias?
¡¿Emigrando físicamente?! ¡No, coño! Yo estoy feliz de trabajar para Francia y Bélgica, porque culturalmente, en lo tocante a tebeos, es mi patria, pero, chico, aquí en el Sur se vive de puta madre…
Entrevista por Rolo

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